
Llenos de juegos pirómanos el aire,
surgen opiáceas nubes huracanadas,
como océanos que de rabia
cambian a superficies ardientes,
a espirales que devoran los colores,
a serpientes de cascabel;
Nubes como el martillo delirando,
maniobrando hierros terribles
para los seniles enfermeros del manicomio.
Y la bola de cristal,
abajo,
en una cueva de calamina,
anunciando
cuerpos dañados con solo caminar un paso,
fotos en blanco esquivando humanos
en carnaval.
Las nubes bajan al ras,
disidente.
La adivina
no ve destino,
ni futuro.
Solo las negras piedras que corren por tus venas
"...fotos en blanco esquivando humanos
ResponderEliminaren carnaval."
Nunca he visto a nadie aferrarse a la locura (quien sabe, tal vez a la cordura) con la elegancia de una cirujano extìrpándose, frente al espejo, el corazón...
digo, no?