
Concreto, el perfil de la luz negra
que apaga.
Y el cuarto cerca el alma cerrada
de bifurcadas polillas pegadas a las ventanas tapiadas.
La llave de barro,
perdida,
sacra lámpara en los sueños homicidas.
El marco verbal, el número inútil
gira
paralizado,
vivo en cámaras nacaradas.
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